La casa de Enrique Gómez…¿es plana?
La casa de Enrique Gómez…¿es plana?
Después de haber leído los comentarios en esta web, en los que se decía que poner reloj en la pared de la piscina, era necesario para las personas que están dentro del agua, los responsables de la misma, nos han hecho caso y finalmente lo volvieron a colocar.
Sólo una pequeña peguita….lo habéis puesto tan pequeño que ahora necesitamos prismáticos para ver la hora.
La foto no es muy buena, pero en ella podemos observar a una de los mejores deportistas con los que cuenta nuestra localidad. Es Mariano, Marianín para los amigos. Fijaros en el porte…esas piernas semiflexionadas….la tensión en su rostro…la potencia saliendo por todos los poros de su piel…Un CRACK, Mariano…¡Eres un CRACK!
* Odiar a alguien es otorgarle demasiada importancia.
* Si quieres hacer la paz, no hables con tus amigos; habla con tus enemigos.
* La riqueza no consiste en la posesión sino en el uso que se hace de los bienes.
* A nadie la fortuna elevó tan alto que no le faltara nada. SÉNECA
* Es más dificil hacer regalos con el corazón que con el bolsillo.
Un profesor, delante de sus alumnos de la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf.
Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.
El profesor cogió una caja llena de perdigones y los vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf.
El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno, y ellos volvieron a contestar que sí.
Después el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime.
El profesor, rápidamente añadió dos cervezas al contenido del bote y efectivamente, el líquido llenó todos los espacios vacíos entre la arena.
Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo: “Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada mas nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas.
Los perdigones son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche…..
La arena es el resto de las pequeñas cosas.
Si primero pusiéramos la arena en el bote, no habría espacio para los perdigones, ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo el nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes.
Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.
Juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o tu afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua.
Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente te importan. Establece tus prioridades, el resto solo es arena”.
Uno de los estudiantes levanto la mano y le preguntó que representaban las cervezas.
El profesor sonrío y le dijo: “Me encanta que me hagas esta pregunta!.La cerveza es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos cañas con un amigo”
Es bastante común que las relaciones de pareja se vean relegadas y seriamente afectadas por el ajetreo del día a día. El acelerado ritmo de vida, el estrés y el exceso de trabajo, entre otras cosas, suelen determinar el tiempo que una persona dedica a su pareja. Así que cuando llegan las vacaciones, los miembros de la pareja pueden darse cuenta de que, por primera vez en casi un año, tienen la oportunidad de pasar más tiempo juntos.
Al tener la oportunidad de convivir estrechamente, pueden verse sorprendidos al darse cuenta de que, sin saber como, la relación se ha ido deteriorando. En ocasiones, incluso, se puede llegar a pensar y a sentir que ya no se reconoce a la otra persona, que ésta es una desconocida, cuando no un verdadero fastidio. Es como si se hubieran olvidado de quién es su compañero o compañera. Este sentimiento puede propiciar malestar, frustración, ansiedad y mucha confusión.
El período posvacacional marca “de forma casi implacable” el final de algunas relaciones de pareja. A veces, durante las vacaciones, uno o los dos miembros, de la pareja se percatan de que las cosas no son cómo pensaba o deseaba. Cuando el exceso de intimidad agota y frustra a la pareja ciertamente hay un problema. Y lo peor que puede pasar es que muchas veces, sin analizar la situación y sin darse un tiempo, se tomen las medidas más drásticas y se decida terminar con la relación.
“En época de lluvias no hagas mudanza”. Resulta conveniente intentar analizar la situación y esperar un tiempo, antes de tomar decisiones que van a cambiar nuestra vida radicalmente. Es verdad que cuando hay desesperación, no se sienten demasiados deseos de esperar. Sin embargo, en muchos casos lo conveniente es parar y pensar, antes de actuar.
Se dice que septiembre es buen mes para los abogados, es uno de los meses en el que se inician más trámites de divorcio. Quizá, una visita a profesionales de la sexología o la psicología pueda ayudar a superar la crisis. Decisiones tan importantes merecen ser bien analizadas y meditadas. Y si no hay más remedio y la ruptura llega, hay que asumirla con dignidad y respeto por la persona con la que se ha compartido la vida.
¿Has apreciado cambios en tu pareja durante las vacaciones? ¿Te ha resultado duro pasar tanto tiempo juntos? ¿Crees que tu relación de pareja se ha fortalecido o deteriorado por haber pasado más tiempo juntos? ¿Conoces casos de rupturas después del verano?
Este verano se acercó un vecino y me comentó que estaban poniendo las nuevas “placas” de las calles y que estas eran de cerámica. Desde luego son más bonitas que las antiguas que eran de chapa de hierro. Pero el vecino me dijo que, en su nombre, les hiciese una foto ya que él quería quejarse por la inclusión en las cerámicas del escudo de cierta ciudad.
Después de acercarnos a comprobar lo que nos había dicho este hombre, pudimos observar que tenía razón y que todas las cerámicas llevaban este extraño escudo.
En esta foto podéis observar las nuevas placas. El escudo lo hemos borrado para no herir sensibilidades.
Esta es una foto que hice este verano a la casa de mis abuelos. Y digo de mis abuelos, porque aunque ya hace muchos años que la tuvieron que “malvender”, para mí seguirá siendo su casa y la casa donde yo pasé los primeros años de mi vida.